20160511

Apuntes sobre «El último encuentro» de Sándor Márai




Título original: A gyertyák csonkig égnek
Año: 1942
Páginas: 192
Género: Narrativa
Goodreads: Enlace
Editorial: Salamandra
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«¿Crees tú también que el sentido de la vida no es otro que la pasión, que un día colma nuestro corazón, nuestra alma, nuestro cuerpo, y que después arde para siempre, hasta la muerte, pase lo que pase? ¿Y que si hemos vivido esa pasión quizás no hayamos vivido en vano? ¿Qué así de profunda, así de malvada, así de grandilocuente, así de inhumana es una pasión? [...] ¿y que quizás no se concrete en una persona en concreto, sino en el deseo mismo? [...] Tal es la pregunta. O puede ser que se concentre en una persona en concreto, la misma siempre, desde siempre y para siempre, en una misma persona misteriosa que puede ser buena o mala, pero que no por ello, ni por sus acciones ni por su manera de ser, influye en la intensidad de la pasión que nos ata a ella».


Hablemos más de reflexión que de narración. Un casi-ensayo (por falta de no saber como llamarlo), sobre la naturaleza de la amistad, la culpabilidad, la pasión, el tiempo, y la soledad. Un libro para leer con calma, pues aunque la contraportada promete un desenlace de un conflicto que lleva años gestándose es más un monólogo de pensamientos, preguntas, respuestas, verdades y realidades los que marcan el punto y final a una disputa sin conclusión. Es la culminación de toda una vida compartida a manera de un diálogo prácticamente unilateral, repleto de reflexiones enlazadas con la propia historia que se nos va desvelando. 

Un libro para saborear cada capítulo y reflexionar con él antes que devorarlo en una tarde, por más que sus escasas páginas prometan una lectura ligera. Cada nuevo tema de reflexión abre las puertas a un análisis personal y vital del cual vale más profundizar que intentar ignorar, pues entre las páginas me atrevo a aventurar que tarde o temprano uno se acaba topando con pedazo de sí mismo.

Aunque una obra digna de mención, he de remarcar que hallo los párrafos más descriptivos y narrativos algo simples, repetitivos en palabras y estructura. Sin duda hay maestría tras las letras, pero la encuentro únicamente reflejada en el hilo de pensamiento que el general construye. Algunas palabras repetidas en oraciones colindantes, algunas frases inconexas, acaban rompiendo la magia que crea el monólogo.
Me quedo con las ganas de haber sabido más sobre la historia que dio como resultado toda esta cúspide de pensamiento; conocer la cimentación, los tabiques, los muros y ventanas... todos los detalles más allá de la manera que explican los sucesos.Los personajes, tan bien construidos y elaborados, se me antojan un mero reflejo de una historia en la que me habría encantado sumergirme.

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