20150115

Apuntes sobre «Exodus: dioses y reyes»

Como introducción aviso que no soy de hacer reseñas ni comentarios, pero tengo la malsana costumbre de enrollarme en un soliloquio cuando salgo del cine o de un espectáculo, y qué mejor lugar para dejar constancia de ello que en éste, mi pequeño rincón.

Como destacable remarco la visión de Dios como un niño temible, implacable, furibundo y sin compasión alguna me encantó. Tenía mis temores de que esta película caería en la propaganda religiosa barata, pero añade al menos el debate de la fe y la creencia de uno mismo como un valor importante. Recalco también las indumentarias, ese aire de tribu reflejado en las vestimentas y joyas me enamoró, he de admitirlo.

Nada es perfecto, pero esta película tiene más de un momento que me dejó patidifusa. Que alguien me explique como salió Moisés de la Montaña Prohibida. En serio. No sólo estaba hundido hasta la cabeza en barro -lo que imposibilitaría que se le viera- sino que además nadie se atreve a ir a dicho lugar. 

Recaigo entonces en el mayor punto de crítica que ha recibido ésta película: ¿sabéis lo que es el whitewashing? La traducción vendría a ser blanqueamiento, y al utilizarlo en el género cinematográfico implica que se contratan actores de piel blanca para realizar papeles que deberían realizarse por un actor de otra étnia. Un gran ejemplo es la adaptación al cine de la serie Avatar: La leyenda de Aang (Airbender, el último gerrero, la titulo M. Night Shyamalan). En el trabajo original, dos de los niños del grupo protagónico tenían la piel morena, mientras que los antagonistas (y diría que algunos villanos) eran blancos, algo que se invirtió en la adaptación de Shyamalan. ¿Qué pasa en Exodus? Pues tan sencillo como que los personajes, que deberían ser egipcios, son tan blancos como el pan de molde. 
¿Parece algo importante? Con actuar bien es suficiente, ¿no? Pues no. En primera, la fidelidad tanto histórica como a la obra original es importante. Si bien entiendo perfectamente que la ficción y las adaptaciones pueden ser lo libres que se desee, no cuesta nada intentar aproximarse. 
En segunda, la representación es muy importante. El hecho de presentar personajes de diferentes etnias pero que muestren rasgos caucásicos genera la invisibilización de esa etnia y marca la tendencia a la normalización de los rasgos blancos independientemente del origen del individuo. 
La supremacía blanca no es algo del siglo pasado, sólo hace falta mirar la crueldad policial de los últimos meses en Estados Unidos para saber que aún queda un gran camino por recorrer.  

Como apunte final digo que Christian Bale ha tenido papeles espectaculares, pero creo que aquí la indiferencia y la falta de carisma es palpable, tanto en él como en el resto. 

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